El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que la regularización de las deudas del Estado con proveedores será uno de los principales factores que marcarán la política fiscal de Paraguay durante 2026.
En ese contexto, el organismo proyecta que el Gobierno salde los atrasos declarados con las empresas constructoras, una medida considerada clave para fortalecer la integridad de las cuentas públicas y avanzar en el proceso de consolidación fiscal.
De acuerdo con el informe, el pago de estas obligaciones hará que el déficit fiscal se ubique temporalmente por encima de la meta inicialmente prevista, debido a que la cancelación de los atrasos pasará a reflejarse en las estadísticas fiscales. Por otro lado, el FMI considera que esta situación responde a la prioridad otorgada por las autoridades a la regularización de compromisos pendientes con los proveedores del Estado.
El organismo internacional sostiene que, una vez concretada la regularización de estas obligaciones, Paraguay podrá retomar una senda gradual de consolidación fiscal para converger hacia un déficit equivalente al 1,5 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2028, en línea con la Ley de Responsabilidad Fiscal.
El reporte también recomienda mantener los esfuerzos para mejorar la eficiencia del gasto público y fortalecer la recaudación tributaria mediante la ampliación de la base de contribuyentes, la expansión de la facturación electrónica y una mayor formalización de la economía. Asimismo, plantea revisar algunos incentivos tributarios y determinados beneficios fiscales para generar mayores ingresos sin comprometer la protección de los sectores más vulnerables.
Finalmente, el FMI considera que, una vez alcanzados los objetivos de consolidación, Paraguay debería revisar su marco fiscal para asegurar que continúe respondiendo a las necesidades de financiamiento del desarrollo y mantener la sostenibilidad de la deuda pública en el largo plazo.





