El anuncio del Gobierno Nacional de desembolsar USD 150 millones entre abril y mayo para saldar parte de la deuda con constructoras fue recibido con una mezcla de alivio y expectativa por el sector vial, que ve en esta medida una señal de avance.
El presidente de la Cámara Vial Paraguaya (CAVIALPA), Ing. Paul Sarubbi, destacó la apertura al diálogo de las autoridades y valoró el trabajo conjunto que permitió llegar a una propuesta concreta. “De nuestra parte estamos satisfechos y esperanzados con esta propuesta que recibimos. La solución creo que está a corto plazo”, expresó.
Sarubbi remarcó que el entendimiento con el Gobierno se construyó a partir de la disposición de las partes para buscar alternativas frente a un contexto complejo. “Esto se hace solamente trabajando juntos y teniendo la capacidad de ponernos en el lugar de la otra persona para poder llegar a puntos intermedios que seguramente nos van a beneficiar a todos”, señaló.
El titular del gremio también subrayó que la deuda acumulada es consecuencia del propio ritmo de ejecución de obras públicas en los últimos años. En ese sentido, valoró el acompañamiento de las instituciones involucradas en la gestión presupuestaria, destacando que el sector privado pudo sostener la actividad pese a las dificultades.
Más allá del alivio que representa el anuncio, Sarubbi puso el foco en la necesidad de avanzar hacia una mayor previsibilidad. “Hoy por lo menos tenemos previsibilidad, tenemos un plan, tenemos un horizonte y con eso vamos a poder de a poco ir cumpliendo con todos”, afirmó.
El impacto de la deuda no se limita a las constructoras, sino que se extiende a toda la cadena vinculada a la infraestructura. “Nuestros proveedores también están sufriendo, así como nosotros. La cadena del sector de la construcción es muy amplia: bancos, proveedores de materiales, servicios, colaboradores, todos están atravesando esta situación”, explicó.
En ese contexto, el dirigente consideró clave recuperar la dinámica del sector, no solo para las empresas, sino para el desarrollo del país. “Vamos a poder seguir haciendo lo que sabemos hacer, que es construir y mejorar la calidad de vida de la gente a través de la infraestructura”, indicó.
Finalmente, Sarubbi planteó la importancia de sostener una agenda de inversión pública a mediano plazo. Señaló que el desafío no solo pasa por resolver la deuda actual, sino también por asegurar volúmenes de obra que acompañen el crecimiento económico. “Empezar a mirar para adelante, con planes de infraestructura para lo que resta del 2026 y los presupuestos 2027 y 2028, es fundamental para el país”, concluyó.





