El Gobierno de Santiago Peña arrancó una nueva fase en su gestión con cambios en el Ministerio de Economía y Finanzas. La movida fue anunciada por el jefe de Gabinete, Javier Giménez, en un contexto difícil para la cartera debido a deudas con proveedores y la gestión de recursos.
A través del Decreto N.º 5706, el Ejecutivo aceptó la renuncia de Carlos Fernández Valdovinos, quien venía liderando la cartera económica. En su lugar, asumió de forma interina Juan José Galeano Paredes, hasta ahora asesor presidencial en temas sociales y económicos. La apuesta es mantener continuidad, pero con una impronta más enfocada en resultados concretos.
Según el Ejecutivo, este ajuste marca el inicio de una “nueva etapa” con tres objetivos claros: consolidar el crecimiento económico, mejorar la eficiencia del Estado y lograr que ese crecimiento llegue a la gente.
El mensaje político detrás de la decisión apunta a reforzar el rumbo económico en un contexto donde la ciudadanía espera resultados más visibles. El Gobierno insiste en mantener la estabilidad macroeconómica, pero ahora con mayor presión para mostrar impacto real en el día a día.
Con este movimiento, el Ministerio de Economía entra en una etapa de transición que será clave para medir la capacidad del Gobierno de acelerar su agenda económica. Los próximos pasos serán determinantes.





