El megaviaducto de Luque avanza hacia una nueva etapa con la incorporación de un lanzavigas, una maquinaria de 420 toneladas que permitirá agilizar el montaje de las estructuras prefabricadas.
Con aproximadamente 80 metros de longitud y una capacidad de carga de hasta 120 toneladas, el equipo fue traído desde Portugal para instalar las vigas y prelosas que conformarán la plataforma vial. Una vez operativo, se prevé que pueda colocar hasta cinco vigas por día, impulsando el ritmo de ejecución de uno de los proyectos viales más importantes del país.
La infraestructura tendrá cerca de 3,6 kilómetros de extensión y formará parte de la Red Vial Estructurante, un sistema destinado a mejorar los accesos a Asunción y la conexión con ciudades como Luque, San Bernardino e Ypacaraí. El proyecto busca agilizar la circulación en el área metropolitana, reducir los congestionamientos y optimizar los tiempos de traslado de miles de usuarios. Su diseño contempla cuatro carriles de circulación y una estructura sostenida por más de 230 pilotes, sobre los cuales se levantan los pilares y dinteles que soportarán la plataforma elevada.
La utilización del lanzavigas permitirá ejecutar buena parte de las maniobras desde la propia estructura, reduciendo la ocupación del espacio a nivel del suelo y las interferencias con el tránsito y las actividades urbanas. Esta tecnología resulta especialmente relevante para una obra que se desarrolla en una zona con circulación vehicular, comercios y viviendas, donde la planificación de los trabajos y la seguridad durante la construcción son aspectos fundamentales.
El megaviaducto integra un conjunto de intervenciones que también incluye mejoras y ampliaciones en los corredores viales que conectan con la ruta PY02, fortaleciendo la conectividad y la logística del área metropolitana. El proyecto se ejecuta bajo el esquema de Alianza Público-Privada (APP), con financiamiento de BID Invest, y cuenta con un plazo contractual de 30 meses desde el inicio de las obras, en diciembre de 2025.
El proyecto está a cargo de Rutas del Este S.A., sociedad de objeto específico integrada por Sacyr S.A. y Ocho A S.A. La firma concesionaria tiene la responsabilidad de desarrollar las intervenciones previstas en la Red Vial Estructurante, además de la operación y el mantenimiento correspondientes, en el marco de la concesión de la Ruta PY02. Ocho A Constructora, empresa socia de CAVIALPA, participa en la construcción del megaviaducto, que representa un importante desafío de ingeniería para la infraestructura vial paraguaya.





