El desarrollo de la Ruta Nacional PY21 en el Bajo Chaco refleja la nueva visión de las obras viales: crecimiento con responsabilidad ambiental y social. El proyecto incorpora un Programa de Control de Emisiones Atmosféricas y Ruido para la mitigación del impacto en la zona de influencia.
El desarrollo de obras viales avanza cada vez más bajo el principio de equilibrar progreso y sostenibilidad, con la incorporación de rigurosos estándares ambientales y sociales. Un ejemplo concreto es la rehabilitación y mantenimiento de la Ruta Nacional PY21, donde las intervenciones en el trazado se complementan con iniciativas de conservación de la fauna y la flora, además de medidas para mitigar el impacto de la obra.
En este marco, el Consorcio Vial Chaco S.A., integrado por TECO S.R.L. y Weell Co. S.A., implementa el Programa de Control de Emisiones Atmosféricas y Ruido, que garantiza el monitoreo ambiental durante la ejecución de los trabajos en el Lote 3. El objetivo es que cada kilómetro construido avance en armonía con la naturaleza y la vida local.
Las mediciones se realizan de manera trimestral, registrando la calidad del aire y los niveles sonoros en puntos estratégicos de la franja de obra y sus instalaciones. Los lugares monitoreados son seleccionados por su sensibilidad ambiental, como campamentos, plantas industriales y frentes de trabajo, dentro del tramo comprendido entre el km 80,2 y el km 122.
Además, se aplican medidas de prevención, control y compensación que incluyen el mantenimiento adecuado de maquinarias, riegos para reducir la dispersión de polvo, creación de barreras vegetales y programas de reforestación en áreas intervenidas.
Asimismo, el Lote 1 y 2 implementan un Plan de Acción Social y Ambiental (PASA) para el control de las condiciones de los campamentos, instalaciones de viviendas y alimentación del personal, manejo de residuos, control de emisiones y efluentes. Adicionalmente, se evaluaron las medidas de higiene, seguridad industrial y protección del entorno natural.
Estas acciones no solo mitigan el impacto de la obra, sino que también refuerzan el compromiso con un desarrollo vial que respeta al medioambiente y a las comunidades del Bajo Chaco.





