La industria de la construcción insistió en la necesidad de implementar la herramienta del factoraje, ya que debido a los atrasos del Gobierno, las constructoras siguen recurriendo a financiamiento privado para sostener la cadena de pagos en las obras.
Si bien se viene cumpliendo el cronograma de pagos anunciado para abril y mayo, los desembolsos solo cubren los nuevos certificados de obras generados cada mes y aún no reducen significativamente la deuda acumulada, no tienen un impacto significativo en la deuda total.
“Normalmente, cada mes entra en promedio entre USD 50 millones y USD 60 millones en certificados de obras. En estos dos meses, si se mantiene el promedio, serían USD 100 millones de deuda nueva. Y si se pagan los USD 150 millones, solo USD 50 millones servirían para amortizar la deuda acumulada”, explicó el ing. Paul Sarubi a Marketdata.
En relación al sistema de factoraje, el titular de la Cámara Vial Paraguaya agregó que la reglamentación involucra a asesores jurídicos de los gremios de la construcción, representantes de la banca privada, la Abogacía del Tesoro, el Banco Central del Paraguay (BCP) y otros organismos.
El proceso está a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y esperan que en una o dos semanas pueda presentar la propuesta final.
“Lo que para nosotros era primordial es que el costo del factoraje no sea cubierto por la empresa proveedora. Tiene que pagar el Estado. Y ahí es donde se dilató un poco más de lo previsto porque se tuvo que analizar una serie de mecanismos y herramientas”, sostuvo el Ing. Sarubbi.
También recordó que este mecanismo será menos costoso para el Estado que el arrastre permanente de la deuda.
En este contexto, enfatizó en que es una herramienta útil para aliviar la situación financiera de las empresas proveedoras del Estado, pero advirtió que, sin una revisión del tope fiscal, será muy difícil resolver el problema de la deuda acumulada.





