La construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Pilar avanza como parte de la Fase B de la Defensa Costera.
El proyecto apunta a fortalecer la calidad de vida de los habitantes, mediante un sistema diseñado para tratar los efluentes antes de su disposición final, contribuyendo a un entorno más saludable y sostenible.
Actualmente, las tareas se concentran en la preparación del terreno, con trabajos de relleno, nivelación y compactación que representan un movimiento de suelo cercano a los 10.000 metros cúbicos. También se habilitó el camino de acceso a la planta, se instalaron redes para el abastecimiento de agua y se avanzó con las instalaciones eléctricas necesarias para su funcionamiento. En paralelo, se desarrollan las labores de fundación profunda, que incluyen la excavación y construcción de pilotes de hormigón de entre 50 y 80 centímetros de diámetro, con profundidades de hasta 22 metros.
El sistema de tratamiento contempla distintas etapas para la retención de residuos sólidos, la separación de arenas, grasas y aceites, y el filtrado de partículas finas. Además, incorporará mecanismos para el control del caudal, tratamiento de gases mediante biofiltrado y manejo de los residuos retenidos, con el objetivo de reducir los riesgos de contaminación y evitar la generación de olores. La infraestructura contará también con sistemas de monitoreo ambiental para acompañar el control de su funcionamiento.
La planta forma parte de las intervenciones integrales de la Defensa Costera de Pilar, que incluyen obras de saneamiento y drenaje destinadas a mejorar las condiciones ambientales y la capacidad de respuesta de la ciudad ante las lluvias intensas. Su ejecución representa un avance importante para ampliar los servicios básicos y acompañar el crecimiento urbano con infraestructura
Los trabajos están a cargo del Consorcio Sanitario Ñeembucú, integrado por LT S.A., Constructora Heisecke S.A. y Benito Roggio e Hijos S.A.





