El Ing. Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (CAVIALPA), realizó un análisis del desempeño del sector de la construcción en los primeros cinco meses del año, destacando un escenario mixto entre el cumplimiento parcial de compromisos financieros y la persistencia de limitaciones estructurales en la inversión pública.
Sarubbi explicó que el sector de la construcción debe ser analizado en dos grandes componentes: la inversión privada y la inversión pública. Mientras el ámbito privado mantiene un dinamismo sostenido, el frente público continúa enfrentando desafíos importantes vinculados principalmente a la disponibilidad de recursos y a la planificación presupuestaria.
En ese sentido, señaló que si bien se cumplió con lo pactado en materia de pagos durante el mes de abril, el sector se mantiene expectante respecto al cierre de mayo y la evolución de las obligaciones financieras del Estado con las empresas constructoras.
No obstante, el titular de CAVIALPA expresó preocupación por el nivel del presupuesto disponible para el resto del año, al considerar que resulta insuficiente para acompañar el volumen de obras actualmente en ejecución. Esta situación, advirtió, podría generar tensiones en el ritmo de avance de los proyectos de infraestructura.
Asimismo, Sarubbi alertó sobre la necesidad de comenzar a analizar con anticipación los presupuestos correspondientes a los próximos años, especialmente 2027 y 2028, a fin de evitar cuellos de botella en la inversión pública. En su evaluación, las limitaciones fiscales actuales representan un factor determinante que condiciona la capacidad del país para sostener un nivel óptimo de desarrollo en infraestructura.
En esa línea, sostuvo que el crecimiento del sector privado —y, por extensión, del país— depende en gran medida de la disponibilidad de infraestructura pública adecuada, que permita generar las condiciones necesarias para la inversión productiva.
Finalmente, CAVIALPA reiteró la importancia de mantener un seguimiento cercano de la ejecución presupuestaria y de los compromisos del Estado, en un contexto donde la previsibilidad financiera resulta clave para la continuidad de las obras y la estabilidad del sector.





