Cada socio de Cavialpa es una pieza clave en el desarrollo de la industria local y un ejemplo de entrega, profesionalismo, compromiso y voluntad para construir un Paraguay más competitivo y próspero. Conversamos con el Ing. Jorge Moreno, director de MM S.A., para conocer más acerca de la historia y visión de la empresa.
La empresa nació un 21 de septiembre de 1988 como una respuesta innata de dos amigos que soñaban con una empresa donde pudiesen desarrollar su ingenio y poner en práctica todo lo aprendido en seis años de carrera conjunta.
“La creamos con un compañero de facultad, con quien construí una fuerte amistad que sigue hasta hoy. Su primera denominación fue Méndez Moreno Estructuras Metálicas SRL. Así comenzamos nuestras actividades. Más de 20 años más tarde, por cuestiones ajenas a la voluntad de ambos, me quedé solo con la empresa y pasó a denominarse MM S.A., en coincidencia con mis dos apellidos”, recuerda el director.
¿Cómo fueron los inicios de la empresa?
Y el inicio fue complicado y duro, como en cualquier empresa. Salimos a vivir al campo, estuvimos en obradores por muchos años, siendo subcontratistas de las empresas de referencia de la época. Hicimos subcontratos de pilotes, de puentes de madera, pequeños terraplenes, pequeñas escuelas, entre otras obras. El proceso de crecimiento implicó generar un equipo para cumplir con los trabajos.
Mirando hacia atrás, creo que ese debería ser el comienzo de cada empresario o emprendedor: ir a la fuente misma del trabajo para aprender no solamente de ingeniería, sino de las relaciones humanas con el equipo y las comunidades. Aprender a comer la comida disponible en obras, a sufrir el frío, a vivir la experiencia del día a día para entender a los colaboradores con quienes se trabaja.
Esos años que pasamos trabajando con nuestra gente hicieron que hoy MM S.A. sea una empresa diferente a muchas.
¿Cuáles son los pilares de la empresa?
Es una empresa familiar y comprometida con el bienestar de nuestra gente. Esa es nuestra gran fortaleza y lo que ha hecho posible ejecutar obras emblemáticas a pesar de ser una constructora pequeña. A partir de obras de gran importancia y envergadura, como por ejemplo el Hospital de IPS Ingavi, demostramos que podíamos afrontar otros desafíos de proyectos viales.
La ejecución de los proyectos, ya sea en consorcio o como empresa individual, nos genera mucha satisfacción, tanto a los directores como a la gente que hoy nos acompaña y pelea el día a día con nosotros.

¿Hitos importantes que marcaron la evolución?
El principal fue la separación con mi socio, Hugo Méndez, que nos obligó a trabajar el doble para enfrentar los desafíos y compromisos. Fue una experiencia interesante, porque sacó lo mejor del equipo y, a partir de ahí, se generaron obras de importancia que marcaron otro tipo de hitos en relación con inversiones y el relacionamiento con otras empresas.
El crecimiento en inversión y capital humano: hoy contamos con un equipo de profesionales de primer nivel e invertimos en equipamiento, tecnología e infraestructura. Además, en el sector vial empezamos como subcontratistas y hoy somos parte de las empresas protagonistas del desarrollo vial en Paraguay.
¿Cuáles son los objetivos para MM S.A. de aquí a cinco años?
Crecer. Para nosotros es importante que el crecimiento se refleje en todos los aspectos: crecimiento físico, tecnológico, del equipo y del manejo administrativo de la empresa. Porque más obras es igual a más maquinarias, más personal, más espacios de capacitación y gestión. El equipo que trabaja en las obras necesita que desde las oficinas se entienda su trabajo.
A nivel país, ¿cómo evaluaría el aumento de la participación y el fortalecimiento de las empresas locales?
El progreso que hubo en el sector vial es enorme. Podemos mirar con orgullo toda la tecnología que hoy está siendo aplicada en nuestras obras y la capacidad que están demostrando las empresas paraguayas. Además, sectores como las plantas asfálticas y trituradoras crecieron muchísimo y son de última generación. Hay una tendencia muy positiva en toda la industria.
¿Cómo se dio la creación de consorcios y cuál es su importancia?
La unión entre empresas se dio naturalmente, porque siempre hay una obra que necesita la experiencia de una y la capacidad de otra. Por ejemplo, cuando una empresa tiene el capital, pero no la experiencia en cierto tipo de obra. Esta figura es fundamental para el desarrollo de todo tipo de proyectos, y principalmente para la integración y desarrollo de empresas medianas y pequeñas.
También estamos aprendiendo, como empresarios, que la unión hace la fuerza. En un contexto de mayor competencia, coyunturas económicas y exigencias del mercado, uno tiene que ser muy fino en sus operaciones, y eso se logra con asociaciones estratégicas.
¿Qué le diría a las autoridades públicas en relación con este desarrollo de la industria?
La tendencia actual es una levantada de mano para que nuestras autoridades comprendan el impacto del sector y la relevancia de la infraestructura vial para el crecimiento del país, ya que se necesita de esas conexiones que impulsen la economía.
Entonces, les digo a las autoridades: estamos aquí, estamos invirtiendo y necesitamos el apoyo del Estado para que este crecimiento no se ralentice. Las empresas viales no le tuvimos miedo a las inversiones para lograr grandes hitos, y hoy vemos con optimismo el plan de obras para estos cinco años. Estamos capacitadas para hacer realidad estas obras y acortar la brecha en infraestructura.
En materia de financiamiento, ¿cuál es el desafío?
El financiamiento es un factor demasiado importante, no solamente para el sector vial, sino para toda la industria de la construcción. Se debe buscar un equilibrio en los sistemas de financiamiento para contar con productos rentables, tanto para la constructora como para el Estado. Es necesario aplicar figuras como la Ley 5074/13 de Proyectos Llave en Mano.
No podemos quedarnos solo con los créditos tradicionales: se necesita la participación activa del sector privado para lograr el desarrollo esperado.

¿Cuáles son las oportunidades para el sector?
Estamos con un nuevo Gobierno, situación que a veces genera crisis pero también oportunidades. Tenemos que estar atentos al pensamiento y la estrategia que desarrollan nuestros gobernantes para aprovechar esa visión y subirnos al tren del desarrollo.
Por experiencia, sabemos que a partir del segundo año de Gobierno es un período importante para el desarrollo en obras públicas, que viene de la mano con las obras privadas.
¿Desde hace cuánto tiempo son socios de Cavialpa y cómo ha contribuido a la empresa?
Nos asociamos hace aproximadamente cinco años, impulsados por el crecimiento de la empresa y la importancia de compartir la visión de las grandes empresas del país. Ser parte de un gremio fuerte, con empresas líderes, nos ayuda a crecer en pensamiento, inversiones, inteligencia y muchos aspectos para mejorar nuestra competitividad.
| Jorge Moreno (62 años)
“Desde que me recibí sentí pasión por las obras y por el sector gremial”
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