Aunque todavía queda una deuda al sector de obras de hasta US$ 150 millones, más los intereses, el presidente de la Cámara Vial Paraguaya Cavialpa, Paul Sarubbi manifestó que, si se mantiene el esquema de pagos actual, el sector podría llegar a fin de año con un saldo más manejable. Más allá de la reducción de las obligaciones, destacó que las constructoras necesitan certezas sobre los montos y los plazos de cobro para organizar sus operaciones y evitar que los atrasos se trasladen a otros eslabones de la cadena.
“Lo que sí es bueno es que haya previsibilidad, que nosotros sepamos cuánto vamos a cobrar y en qué plazo, y que también nosotros podamos darnos vuelta y poder cumplir con todos nuestros proveedores.” indicó el titular.
Asimismo recordó que detrás de las empresas constructoras existe una amplia red de proveedores de servicios y materiales que también resultó afectada por los atrasos del Estado. Por ello, sostuvo que conocer de antemano cuándo recibirán los pagos permite a las empresas planificar sus compromisos y avanzar en la regularización de sus propias obligaciones.
“Esperamos que haya previsibilidad, que nosotros sepamos cuánto vamos a cobrar y en qué plazo, y que también nosotros podamos de esa manera cumplir con todos nuestros proveedores, porque tenemos una enorme cadena de proveedores de servicios, de materiales atrás nuestro, que son empresas que también fueron muy afectadas por toda esta situación.” enfatizó
Fuente: ABC





